¿Conoces la bulimarexia?

Muchas veces escuchamos, leemos o nos diagnostican con anorexia, bulimia, transtorno por atracon, pero ¿existirán otro tipo de transtosnos alimentarios?

La respuesta es si, del transtorno que les contare se le denomina BULIMAREXIA por razones que parecen desde ya lógicas.

Les podria contar de esta enfermedad que se refiere a las personas que se valen de los atracones como forma de el hambre o deseo de comer que no pueden controlar, y por ende comen pero luego lo compensan con la purgación (vómito, laxantes, diureticos, enemas) con el fin de no perder todo lo avanzado en su dieta constante.

Este es uno de los transtornos de alimentación que mantiene a la persona más al limite de la muerte, debido a que tiene mayores consecuencias físicas por la constante inanición y sus repentinos atracones y purgas. Tambien es probable que tenga más riesgo psicológico y esté más propensa a la depresión o el suicidio debido a que apesar de intentar por todas sus fuerzas no comer, no logra su objetivo.

Existen dos tipos de posturas en los médicos e investigadores con respecto al tema:

1) Dicen que no deben deferenciar a una persona con anorexia con una persona con bulimarexia debido a que la visión del mundo y su estado mental en ambas con los mismos.

2) Otros se enfocan más a la diferencia de las personas que pueden seguir pasando hambre – sin recnoconocer necesidad o hambre alguna- (anorexia), y la persona que desea hacer eso, pero en realidad lo logra solo hasta un cierto punto debido a que es incapaz de negar sus necesidades por completo (bulimarexia).



Una forma de decir no

Traducción de este artículo aparecido en el periódico alemán Tagesspiegel el 3 de marzo de 2008.

De pronto la cajera del supermercado le parecía una amenaza. ¡Podría descubrir su mayor secreto! Por eso Petra Berger* desapareció de la tienda con los dulces en el bolso y sin pagar. Dinero tenía pero no habría soportado que la cajera la viera poner los dulces en la banda, pagar y llevárselos. No, ella no quiere tener nada que ver con la comida.

Petra Berger se ha hecho experta en secretismo a lo largo de los años. Cuando compartía piso escondía comida en su habitación. Se inventaba historias cuando le preguntaban por su figura o por sus comidas. Así ha podido esquivar la realidad durante años: que tiene una relación enfermiza con la comida. “La comida, sobre todo el azúcar, es para mí como una droga”, dice.

Sigue leyendo