Salir del armario: un pequeño paso para el hombre…

Saludos después de tanto tiempo. Me conocéis como Violeta pero en realidad me llamo María. Hace un par de semanas tuve mi “coming out” definitivo escribiendo en internet que he tenido el trastorno por atracón con nombre y apellidos. Es un paso que quería dar hace bastante tiempo pero me ha costado reunir el valor necesario. Visto desde “este lado de la barrera” ya me parece sólo un pequeño paso pero desde el otro lado era como saltar al vacío.

Si estás dudando entre saltar al vacío o no, piensa que siempre puedes esperar hasta que la decisión caiga por sí sola como fruta madura. No hay prisa. En principio no hay por qué temer consecuencias ni por qué sentirse mal o culpable. Por otro lado no tenemos ninguna obligación de hablar de nuestras intimidades ni en público ni en privado. Es una decisión que nos pertenece a cada uno de nosotros y que debemos tomar teniendo en cuenta posibles pros y contras, incluyendo la ansiedad que nos pueda causar hablar el tema. Precisamente eso es parte de la curación: no forzarse. Si te cuesta, espera.

En mi caso hay una razón principal para dar este paso: mi experiencia con el trastorno alimentario es de gran valor en mi trabajo como coach. Los beneficios para mí y para mis clientes superan con creces el miedo a mostrar mi lado más débil así que nada como abandonar el refugio y salir a airear el pasado. He hablado del tema con mucha gente desde entonces e incluso he podido ayudar a algunas personas. Siento que por fin soy yo: ¡soy libre!

 

Anuncios