La anorexia nerviosa es el trastorno de alimentación sobre el que más se habla hoy en día, especialmente en los medios de comunicación. No obstante, es sólo uno de ellos, como se ve aquí en la web. Sí es quizás el más llamativo y por ello del que más se hable, dado que el peligro físico que sufre el cuerpo es elevado (a veces, por desgracia, lleva a la muerte), pero sobre todo porque es mucho más perceptible a la vista que la bulimia o la ortorexia: la delgadez extrema y la reticencia a comer no pasan desapercibidos fácilmente.
Se caracteriza, en cuanto a síntomas se refiere, por un miedo extremo e irracional, a engordar y una necesidad férrea de control (sobre el peso y sobre otras facetas de la vida). Se distinguen dos tipos de anorexia nerviosa, en ambas la ingesta de alimentos es mínima, incluso nula (no se come absolutamente nada):
- anorexia restricitva, se come lo menos posible, y
- anorexia purgativa, como en la anterior, se come lo menos posible, pero cuando se toma algún alimento se intenta eliminar sus calorías mediante el vómito, laxantes y/o diuréticos o el ejercicio físico. (El objetivo siempre es no engordar, adelgazar.)
Como el resto de los Trastornos de la Conducta Alimentaria, éste también es un desorden o enfermedad psicológica que se manifiesta en una relación alterada con la comida y la figura.
Cuando se tiene anorexia, la obsesión por el peso, la talla y la delgadez están presentes a cada momento, llegan a dominar la vida diaria. Hay ideas o pensamientos instalados en la mente que no desaparecen con una simple frase como “qué guapa” o “qué delgada estás”. La imagen de uno mismo suele estar distorsionada, viéndose la persona más gorda de lo que realmente está (lo que se llama dismorfia corporal). Es común también que una vez alcanzado el peso o talla propuesto, la persona siga queriendo adelgazar más.
Muy a menudo la idea de delgadez está asociada con la de felicidad y éxito, de modo que cuanto más delgada esté la persona, más feliz cree que será. El problema llega cuando a pesar de ello, de perder peso, no lo consigue. Sin embargo, la enfermedad, los miedos irracionales y pensamientos erróneos que conlleva, ya están instaurados en su subconsciente y será necesaria una terapia psicológica que le ayude a vencerlos y superarlos. Además, por supuesto, la terapia también es necesaria para desenvolver el resto de pensamientos y circunstancias que han llevado a caer en la propia enfermedad, entre ellos los pensamientos “típicos” de quien tiene una baja autoestima (para más información, leer la página TCAs).
Hay que decir que no todos los pacientes se obsesionan sobre manera con la moda, que es una enfermedad que afecta a todas las edades y a ambos sexos. Se dan casos de anorexia infantil en niños de 6 años, así como anorexia nerviosa en edad adulta, tanto en hombres como en mujeres, incluso en quienes ya tienen una familia (hablamos, por tanto, de personas adultas de 30, 40 ó 50 años, por soprendente que parezca).
Los sentimientos de inseguridad, control/descontrol, la ansiedad y otros más son comunes al resto de trastornos de alimentación, como ya se habló en la página principal anterior (TCAs). Y es que, repetimos, se trata de una enfermedad psicológica que afecta de forma externa a la relación con la comida. Suele explicarse con la imagen de un iceberg: el problema con la comida es lo que vemos: la punta del iceberg; todo lo demás está debajo, y es más grande y complejo: el enorme hielo que sujeta el iceberg bajo el agua.
Los médicos, psicólogos y psiquiatras han desarrollado unos criterios de diagnóstico para “etiquetar” la anorexia nerviosa. Son unas pinceladas de lo más característico de este trastorno de alimentación. No obstante, es probable, y ocurre con cierta frecuencia, que una persona no los tenga todos; esto no significa que no tenga anorexia nerviosa o que lo que le ocurre sea menos importante. En ese caso se clasifica la enfermedad como trastorno de la conducta alimentaria no específico, pero esto es sólo una cuestión técnica ya que el problema psicológico de fondo que hay que resolver para curar la enfermedad es el mismo. En ambos casos el/la paciente necesita apoyo y ayuda especializada para salir del embrollo y recuperar su felicidad y su calma.
Dicho esto, los criterios de diganóstico DSM-IV establecen como elementos característicos de la anorexia nerviosa los siguientes:
A. Rechazo a mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal considerando la edad y la talla (p. ej., pérdida de peso que da lugar a un peso inferior al 85 % del esperable, o fracaso en conseguir el aumento de peso normal durante el período de crecimiento, dando como resultado un peso corporal inferior al 85 % del peso esperable).
B. Miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obeso, incluso estando por debajo del peso normal.
C. Alteración de la percepción del peso o la silueta corporales, exageración de su importancia en la autoevaluación o negación del peligro que comporta el bajo peso corporal.
D. En las mujeres pospuberales, presencia de amenorrea; por ejemplo, ausencia de al menos tres ciclos menstruales consecutivos. (Se considera que una mujer presenta amenorrea cuando sus menstruaciones aparecen únicamente con tratamientos hormonales, p. ej., con la administración de estrógenos).
Volver a TCAs.
mi vida es un infierno desde k era pekeña e tenido complej d gorda todo el mundo m insultava y yo l pasaba fatal aora tgno 15 años y stoy = pero eseno es el prolbema e caido en la anorexia y m asusta.
no kieor salir pero tngo miedo xk creo k kuadno kiera salir no voy a poder acerlo sera demasiado tarde.
m encuentro muy debil y cansada… m mareo muxas veces y se m nubla la vista…
l unico k ago es vomitar no como practicamente nada.
puedo pasarm el dia entero bebiendo agua constantemente…
y si como alg al dia como una fruta es xk sino l ago no tngo ni fuerzas para vomitar despues…
no tengo ganas de vivir e tendio una vida muy dificil y no economicamente k siempre e tendi d todo pero ay cosas mas importantes k eso…
m considero muy desgraciada x todo l k e sido y x l k soy aora
muxa gente piensa k ser anorexica o bulimica es una forma de vida otrs piensasn k es uan enfermedad…
Hay mucha reticencia a ir al médico, lo sé por propia experiencia. Se juntan la vergüenza con el miedo y cualquier excusa es buena para no ir o no levantar el teléfono. Hay que sacar fuerzas, buscar el apoyo de alguien que tengas cerca. A mí me costó hacerlo, de no ser por una amiga que conoce lo que me ocurre y que me animó en el último momento cuando le dije que no podía hacerlo, no habría ido.
De todos modos, concienciarse una misma, reconocer que existe un problema ya es complicado y requiere su tiempo. Parece que ya empiezas a ver que algo no va bien, que “no es normal” o que “no está bien” algunas de las cosas que haces o te ocurren, como vomitar o marearte. De ahí a decidirte a ir al médico sólo hay un paso. Ánimo, nunca es tarde para comenzar a ser feliz.