A todos los que nos leeis: ¡os deseo un 2009 saludable y lleno de buenos momentos! Por estas fechas se suele hacer balance del año pasado y planes para el que viene. Se suelen recordar los propósitos del año anterior y decidir si los hemos cumplido o no. Considero que es una buena costumbre porque siempre es bueno recapacitar sobre lo que hemos hecho, sobre lo que queremos, sobre si hay cosas que cambiar, etc. en vez de que pase el tiempo sin que nos enteremos. Pero ese balance también puede convertirse en una sesión de tortura si los propósitos del año pasado eran inalcanzables, por ejemplo. En mi opinión unos propósitos saludables y positivos deben cumplir estos requisitos:
- Ser realistas: no vale proponerse cosas imposibles o que no dependan de nosotros como conseguir que esa tía no sea tan pesada, o escalar el Everest si no has escalado en tu vida. Tampoco conviene proponerse cosas que aunque sean posibles repercutirían negativamente en otras áreas de nuestra vida que también son importantes.
- Ser concretos y “medibles”: cosas tipo “lo que quiero es ser feliz” no llevan a ninguna parte más que a la desesperación porque … ¿qué es ser feliz? ¿Cómo saber al cabo del tiempo si lo he cumplido o no? Preguntémonos mejor qué es ser feliz para nosotros, partamos el resultado en partes factibles y vayamos una por una. Si crees que para ser feliz tienes que haber escalado el Everest, proponte hacer un curso de iniciación a la escalada para empezar.
- Estar basados en tus deseos. Parece una tontería pero, ¿cuántas cosas hacemos porque “hay que hacerlas” o por la presión del grupo, de la familia, etc.? No tienes que escalar aunque todos tus amigos lo hagan, ni porque tu padre fuera escalador, ni por nada ni por nadie más que por tí mismo.
- No ser inamovibles: ¿qué pasa si empiezas tu curso de escalada y resulta que te aburres? Pues nada, sólo que tendrás que revisar tu idea de que el Everest te hará feliz. A lo mejor al final resulta que lo tuyo es la hípica, el ajedrez o los juegos de rol, pero para llegar a esa conclusión hay que probar y equivocarse. ¿Y qué pasa si intentas escalar y no puedes con tu alma? Tendrás que ver si realmente ese curso es el primer paso hacia tu menta o si tienes que revisar el plan. A lo mejor primero necesitas ponerte en forma yendo a correr o a nadar una temporadita. Pregunta a los expertos. ¿Qué pasa si no consigues ni levantarte del sofá para ir a apuntarte? Pues a lo mejor es que eso no es realmente lo que tú quieres. No te sientas mal pero replantéate el tema. ¿Qué esperabas del curso? ¿Qué crees que te impide ponerte? ¿Hay alguna forma de conseguir las ventajas sin tener que sufrir las desventajas? ¡Sé creativo!
Tengo una propuesta que creo que cumple todos los requisitos: se trata de alegrarse de los propios logros, de los grandes pero también de los pequeños. No se trata de volverse arrogante ni pesado sino en montarse una minifiesta interior consigo mismo, unos segundos y en bajito. Para convertir el encargo en algo tangible propongo que instauréis un pequeño ritual que llevaréis a cabo cada vez que hayáis conseguido algo que os habíais propuesto. Puede ser algo sencillo, por ejemplo un gesto, o mirar al cielo, o una cancioncilla, o recitar en bajo un pequeño verso o pensar en alguien a quien queréis mucho o en un lugar que os guste. ¡Porque no hay que esperar a fin de año para alegrarse de los pequeños o grandes éxitos!

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Hola.
No sé muy bien si esta página u otras van a ayudarme. Tampoco confío en la terapia que voy a dejar en breve. De momento, no veo solución ni a medio plazo.
Pero sí quiero agradecerles la información. Poner nombre a lo que me pasa, saber que no soy la única (ya lo sabía pero aquí hay gente que dice lo que le pasa lo mismo que a mi) me da un poco de consuelo.
Gracias
¡Hola! Gracias por tu comentario. Vuestros agradecimientos nos animan a seguir investigando y escribiendo. Ya ves que no estás sóla. Siento que te sientas así. Espero que la experiencia de personas que han salido de esto te ayuden a recobrar fuerzas para seguir luchando. Si esa terapia no te va puedes probar con otra. ¿Te apetece contarnos más sobre tí? ¡Un beso!