Blog de blogs

El otro día me llamó una amiga para contarme que había salido un blog sobre trastornos de la conducta alimentaria en el telediario. Eché un vistazo a la dirección que me dio y me encontré con esto:

http://www.1espejo1000ventanas.com/

Es una colección de blogs de chicas con TCAs en tratamiento en una serie de centros que pertenecen a la fundación ABB más uno de los padres de una de las autoras. Desde aquí aplaudimos esta iniciativa y les deseamos todo lo mejor a las autoras de los blogs. Reflexionar sobre la propia situación, sobre la enfermedad, la terapia, etc. es algo muy positivo y compartir esas reflexiones con los demás, leer sus comentarios, leer las entradas de otras personas ayuda a entender contra qué estamos luchando y a entender que es posible salir de esto.

He echado un vistazo rápido a algunos blogs (poco a poco iré leyendo más) y quiero destacar algunas entradas como una titulada “Qué me quitó la anorexia“, o “La suerte de una segunda oportunidad“, u otra que se llama “Dependencias“.

18 comentarios

  1. ¡Hola gentes! Como no sé si me va a dar tiempo a escribir mañana, quería despedirme hasta Agosto, que me voy de vacaciones y no suelo conectarme mucho cuando estoy de viaje.
    Un abrazo y ¡mucho ánimo! :)

  2. Buenos consejos vida, gracias
    Que tengas unas lindas vacaciones copadas de sol y locura, que disfrutes mucho y ante todo, qeu te vaya bonito Violeta

  3. Hola,

    Por lo que yo sé, ese blog el de 1espejo1000ventanas.com, se enmarca dentro de una fundación llamada ABB.

    Bien, hasta ahí sin problemas.

    La cuestión es que esta fundación en teoría sin ánimo de lucro, se lucra y mucho. Los costes de sus tratamientos son muy elevados y su influencia mediática enorme. Vale, igual, si sacan adelante a las chicas, pues aceptamos barco.

    Pero el problema, y lo sé, porque una de mis mejores amigas estuvo en Barcelona con ellos, es que las chicas salen de TCA para meterse en no sé qué. Tienen una especie de secta montada, de la que es complicado salirse por voluntad propia, no solo de la enferma sino también de la familia.

    Mi amiga se curó, sí, pero a través de ellos entró en el Opus Dei y ahí sigue. Tiene el cerebro lavado y no es la de antes.

    Estuve en una reunión que hizo la psicóloga de allí con sus amigas, cuando teníamos 19 años, y toda la información que quiso obtener de nosotras era saber si el día de permiso en el que nos habíamos ido de fiesta nocturna se había acostado con un chico (con el que mantenía una relación antes de entrar allí). Fue muy patético.

    Así, que perdonad si a alguien le piso el buen rollo, pero desde que empezaron a salir en todos los medios se me revuelve el estómago.

    Un beso y feliz verano.

  4. Gracias por compartir tu experiencia, Carcamoles.

    El tema que planteas es interesante y terrible: la gente que se aprovecha de la debilidad de los demás para meterles en cosas peores, que por desgracia existen. Es para tenerlo en cuenta e informarse muy mucho antes de meterse en un tratamiento, si es posible con experiencias de primera mano.

    Yo la fundación ABB no la conozco directamente más que por los blogs que me parece que están muy bien. Más no puedo decir. Nos gustaría que el blog sea lo más completo posible así que quien conozca otras iniciativas en internet por favor que nos lo haga saber o que escriba una entrada sobre ellas.

    En cuanto al dinero, si no me equivoco las asociaciones sin ánimo de lucro no pueden ganar dinero más allá de ciertos márgenes, pero eso no significa que no puedan manejar dinero. Es decir, pueden organizar por ejemplo un programa de recuperación y cobrar lo que cobran los especialistas que contraten y lo que necesiten para cubrir gastos (alquileres, secretaría, etc.) sin perder ni ganar dinero. No sé si es diferente para las fundaciones ni si esta fundación en concreto se lucra o no. En cualquier caso esperemos que a la gente que se trata allí les ayude.

  5. Bueeeno. Escribo para desmentir por completo y de primera mano lo que ha dicho Carcamoles.
    Me llamo Sara y no sólo soy una de las participantes de 1espejo1000ventanas.com, sino que he estado en tratamiento en el centro ABB y estoy curada.
    A ver… es cierto que el Centro ABB (que no la fundación) se lucra con el trabajo que hace, es una empresa privada y eso no puedo negarlo. Los precios son elevados pero los tratamientos están becados por la sanidad pública en un 90% del coste siempre que estés estudiando y tengas menos de 28 años. En algunos casos en los que estas condiciones no se cumplen las pacientes están becadas por la fundación ABB si las condiones económicas de la familia son realmente malas.
    En cuanto a lo que dices de que es una secta… Qué puedo decir? Si tu amiga se ha metido en el Opus, de verdad lo siento, creo que allí van a comerle la cabeza enormemente. Te cuento el caso de otra chica del Opus, compañera mía, que casualmente se salió del mismo después de que la hicieran reflexionar sobre el daño que le hacía ese “grupo religioso”. Lo cierto es que no conozco a nadie (ni es mi caso) que tras salir se haya metido en ningún sitio raro. Todas hemos recibido nuestra alta y el contacto que tenemos con el centro es pasarnos por allí a saludar cuando estamos cerca, a los terapeutas (que nos han ayudado mucho) o a compañeras que siguen allí. Por lo demás me curé y cerré el capítulo del tratamiento, hago mi vida normal, como cualquier persona sana.
    Las herramientas que utiliza el tratamiento en un comienzo son estrictas a algunos les pueden parecer más que cuestionables, hasta ahí me parece bien, pero funcionan, en muchos casos, y son sólo temporales.
    A parte de eso… pues nada, que seguro que si te preguntaron por si tu amiga se había acostado con ese chico es porque había algo detrás, no sé qué (impulsividad sexual, hiperatcitividad… no tengo ni idea de cuál es su caso), pero exceptuando casos en los que el sexo ùeda tener algo patológico ellos no se meten en eso, ni se han metido en mis relaciones sanas ni en las de ninguna de mis compañeras.
    Pues nada más…. que espero que esto sirva para reflexionar. Duele un poco cuando se dicen cosas que son mentiras y desde dentro sabes que no es así.
    Un beso,
    Sara*

  6. De hecho, invito a quien quiera a pasarse un día por el centro o por los blogs o a conocernos a alguna personalmente y que opine de primera mano si hay algo de secta o religioso en nada. Yo soy atea, ni creo en dios ni nadie me va a hacer creer (ni lo han intentado), tengo compañeras católicas, otras agnósticas… nada de eso se habla ni se trata en el centro, la verdad. Eso forma parte de mis creencias personales, y nada más.

  7. Carcamoles, me parece incluso normal que desde fuera y sin tener suficiente información puedas tener esta opinión, yo conozco ABB desde dentro, y es cierto, su coste es elevado, pero casi todo es cubierto por el seguro escolar, o por la baja de las personas que entraron teniendo trabajo, porque la gente entra con una enfermedad y económicamente está contemplada por la administración que durante tres años, cubre este tratamiento. Por otro la do tengo que decirte que es normal que las pautas del principio no se entiendan, pero funcionan, hay que pasar por eso para poder opinar, y yo puedo opinar porque he pasado por muchos tratamientos distintos en los que me cobraban 60 euros la hora… Creo que deberías alegrarte por tu amiga más que acusarla de su lavado de cerebro, puede que tú la conocieras en unas condiciones distintas, todos tenemos derecho a ir cambiando de opinión, yo también te invito a que vengas cuando quieras al centro, a que hables con cualquiera de nosotras, verás que somos chicas normales, y lo más importante, que estamos allí porque queremos, porque queremos ir allí cada día, y estar mejor, podemos irnos cuando queramos, pero decidimos quedarnos, nadie nos lava el cerebro. Por otro lado las creencias de cada uno son muy respetables, y jamás se han nombrado en el centro, ni tiene nada que ver con nosotras, somos absolutamente libres de creer y expresar lo que queramos, jamás he escuchado a ningún terapeuta hablar de nada que tenga que ver con eso. Un saludo

  8. Hola!

    mi comentario es para desmentir por completo el comentario de carcamoles acerca de que en el centro ABB te meten en el Opus Dei. ABB me salvó la vida, estuve 3 años en tratamiento y ahora estoy de alta, despues de mucho esfuerzo y de muchos malos momentos, ahora estoy bien, llevo una vida totalmente normal y estoy totalmente curada. Es mas, para demostrar mi confianza en este centro, me ofrezco para acompañar a cualquiera que dude de su eficacia o de su verdadera finalidad para demostrarle que eso no es asi. La anorexia y la bulimia es una enfermedad demasiada dura como para que gente como carcamoles la envenene todavia más con sus falsos comentarios de sitios que realmente ayudan.

    Un saludo!

  9. ¡Hola!
    Muchas gracias por vuestros comentarios. Me alegro mucho de que hayáis salido o estéis saliendo de vuestras enfermedades. ¡Sois unas luchadoras! La verdad es que tendría mucha curiosidad por conocer un centro de recuperación así que cuando vaya a España con algo de tiempo a lo mejor echo mano de vuestras ofertas. :)

    Quería echar una propuesta al aire, a ver si alguien la caza. Resulta que en cuestión de tratamientos andamos un poco cojas todavía (la entrada que acaba de escribir freedomlady es de las primeras sobre el tema que tenemos). ¿Os apetecería escribir sobre vuestros tratamientos? Sé que tenéis vuestros propios blogs y que vais escribiendo sobre estos temas poco a poco pero sería interesante tener una “vista de pájaro”. Un resumen donde escribáis por ejemplo si tuvisteis que dejar los estudios y/o el trabajo o no, las partes de la terapia, cuánto tiempo le dedicáis o dedicábais a la semana, al mes, al día, si habéis tenido que pagar o lo pagaba el seguro, etc. Para poder hacerse una idea de lo que significa un tratamiento. No tiene que ser aquí, podemos poner un enlace a vuestros blogs.

    La propuesta va dirigida también al resto de la gente que haya seguido algún tratamiento, claro. Cuantos más ejemplos mejor.
    Un beso ¡y mucho ánimo!

  10. Con relación al comentario que hizo Carcamoles en su día quisiera aportar algunas ideas.
    En primer lugar es cierto que hay que distinguir entre “Fundación ABB”, sin ánimo de lucro, y “Centros ABB”, que son un negocio como otros muchos dentro del ámbito de la salud (en este caso de la salud mental). Podría dar lugar a confusiones si no hacemos esta distinción; aunque lo que hay detrás de cada uno de ellos sea lo mismo: unos socios fundadores que un buen día decidieron poner sus conocimientos en psiquiatría, sicología clínica al servicio de enfermos de TCA.
    En segundo lugar, el funcionamientos de los Centros ABB (que es de lo que se trata aquí) se rige por una determinada teoría profesional para el tratamiento de los TCA y el abordaje de los conflictos de personalidad que hay subyacentes. Podemos estar de acuerdo o no con estas teorías. Hay libertad para admitirlas y entrar en las terapias. Al que no le guste este tipo de terapias, puede elegir otros hospitales de día u otros profesionales. Las terapias de ABB son “duras”, de choque, … El/la que las ha sufrido sabe de lo que hablo. Especialmente duros son los primeros meses (o más) hasta conseguir controlar las seis ingestas y acomodarse a las pautas de los Centros ABB… Diréis que la enfermedad es también dura, difícil de vencer, y requiere fuerza, sacrificio, lucha…
    En tercer lugar, ¿hasta qué punto uno/a tiene que sacrificarse para derrotar la enfermedad? ¿hasta el punto de renunciar a su forma ser, a su forma de pensar, a la autonomía de pensamiento? Hay que renunciar a muchas libertades y eso puede ser entendible, pues desde esas libertades que se disfrutaban se llegó a una vida insana y autodestructiva. Pero ¿hay que ponerse en manos de los terapéutas hasta el extremo de renunciar a sentido crítico? Es aquí donde entramos en el tema de SECTA. Y comparto con Carcamoles algunas de sus afirmaciones de que los Centros ABB en algunas cosas pueden semejarse al comportamiento sectario. Y no hablo desde la ignorancia. Hablo desde la experiencia, de lo que he visto con mis propios ojos, desde dentro.
    No quiero quitar ningún mérito a los Centros ABB. Han hecho y hacen una labor de recuperación de pacientes con TCA que debe ser respetada. Pero tenemos derecho a expresarnos libremente y a decir lo “malo” que nos parezca de su funcionamiento. Tal vez los responsables de ABB deberían cuidar mucho que la práctica en sus Centros no se pareciera tanto al funcionamiento de sectas. Apunto algunas características comunes a ambas (cualquiera puede recoger en internet las características de una secta y comparar… siempre y cuando conozca los Centros ABB como yo conozco el mío)
    1. aislamiento social del individuo, procurando que no esté en contacto con ideologías o pensamientos diferentes a los del grupo.
    2. hacer pensar al individuo que está en el “buen camino”, tratando de captar toda su fe hacia lo que promulga el grupo a través de sus líderes.
    3. se va introduciendo un lenguaje simple y preparado que anule la capacidad de crítica del individuo, de manera que se van estaleciendo una serie de fórmulas de lenguaje y clichés.
    4. Se busca a su vez transmitir la idea de que sólo unos elegidos – los que van pasando de etapa -pueden comprender la verdad y que por lo tanto no hay que dar ningún tipo de explicación…
    5. El individuo pierde su individualidad para entregarse definitivamente a los designios del grupo. Se busca a su vez que ningún pensamiento del fiel sea desconocido para el líder…

    No quiero seguir….
    Los que hayan estado en los Centros ABB podrán reconocer estas prácticas que son comunes a todas las sectas.
    No quiero decir con esto que estemos ante una nueva secta. Sólo quiero decir que no existen verdades absolutas y que deberíamos recoger de cada parcela de la vida aquello que nos pudiera ayudar, que fuera positivo para nosotros y rechazar todo aquello que fuera dañino y que nos perjudicara.
    Mi ánimo para todos aquellos que están en el camino de salir de un TCA.

  11. A Arturo Aguirre,

    Antes que nada quería decirte que por supuesto nadie os quita el derecho a opinar lo malo que os puede parecer el tratamiento que hace ABB. Creo, sin embargo, que coincidirás conmigo en que una cosa es dar una opinión o mostrar evidencias que reafirmen un pensamiento y otra muy diferente hacer afirmaciones categóricas sobre algo que, además, es mentira. Esto segundo me parece más que arriesgado, y por eso mi mensaje a Carcamoles era una mensaje duro.
    Dices que hay elementos del funcionamiento de los centro ABB que tienen similitudes con los de una secta, y hasta cierto punto te doy la razón. Se te olvida sin embargo hablar de algo fundamental: las sectas no tienen por costumbre animar a sus “seguidores” a que las abandonen pasado un tiempo, a que vayan rompiendo lazos hasta perderlos de vista… y creo que ahí hay un punto fundamental de diferencia con el tratamiento al que nos referimos.
    En cuanto a los puntos que enumeras… pues mira:
    1. Aislamiento social NO. Eso lo tengo que desmentir. Yo estaba muy sola cuando entré en el centro, muy aislada, y desde un principio me animaron a abrirme, a empezar la facultad, a conocer a personas… Aislamiento sufres cuando te ingresan en la seguridad social, donde no te dejan ver a nadie. Con pensamientos diferentes supongo que tratándose de un centro que trata los TCA te debes referir a personas enfermas, que creen que la enfermedad es un estilo de vida. Sí, de eso nos hacen separarnos.
    2. Hacernos pensar que estamos en el buen camino… sí, el camino de la curación. Palmaditas en la espalda pocas, pero si vamos mejorando nos animan, nos hacen ver que es mucho mejor que la enfermedad.
    3. Lo del lenguaje preparado también tiene parte de razón. En un comienzo hay una serie de palabras que se repiten. Es una de las cosas que más me chocó cuando entré: tente, cuerpo y comida, enganche… Es cierto, hay una simplificación de ciertas ideas. Eso nos ayuda a expresarlas en un momento muy inicial, pero después tienes que ir buscando formas propias de expresar lo que sientes, olvidando casi ese “lenguaje”.
    4. Lo de los elegidos no lo entiendo… quiénes son los elegidos? Allí todo el mundo da una explicación si se les pide (si es que te refieres a los terapeutas). Si con los elegidos te refieres a las personas que se encuentran mejor, pues no creo que seamos “elegidas”, si intentamos ayudar a los que vienen detrás es sólo porque hubo un momento en que pensamos que no se podía salir del infierno de la enfermedad y hemos salido. Ayudar a personas que lo necesitan, estén en este centro o en otro.
    5. Lo de perder la individualidad. Lo mismo digo, sé que me repito, pero es que en un primer momento es cierto. Las pautas son muy estrictas los primeros meses, pierdes gran parte de tu independencia. Preguntas si compensa… yo hablo por mí (y creo que no sólo) y te digo que sí. Sobre todo porque es muy temporal. ¿Qué son 3 meses de tu vida? Hay un objetivo claro y por él se trabaja.

    Dices: ¿hasta qué punto uno/a tiene que sacrificarse para derrotar la enfermedad? ¿hasta el punto de renunciar a su forma ser, a su forma de pensar, a la autonomía de pensamiento? Hay que renunciar a muchas libertades y eso puede ser entendible, pues desde esas libertades que se disfrutaban se llegó a una vida insana y autodestructiva. Pero ¿hay que ponerse en manos de los terapeutas hasta el extremo de renunciar a sentido crítico? Para derrotar a la enfermedad se puede sacrificar mucho, mucho. Sin embargo nadie renuncia a su forma de ser, entre otras cosas porque eso es IMPOSIBLE. Yo tal vez quisiera ser menos miedica o menos nerviosa, pero eso nació conmigo. Tengo autonomía total de pensamiento. Y el sentido crítico, perdona que te corrija, no se pierde, sino que se gana, porque lo que pretenden en el centro es que dudes de todo, sí, incluso de lo que eres. A mí eso me ha ayudado a entenderme, y una vez dudado lo que hay es lo que hay, sólo me hicieron preguntármelo, la respuesta era sólo mía.
    Supongo que entenderás bien de lo que hablo porque se ve que conoces bien el funcionamiento del centro. Gracias por opinar sin afirmar categóricamente, esto sí es un debate.
    Un beso,
    Sara*

  12. Violeta,
    Quieres que lo que pides de la vista de pájaro sobre el tratamiento se haga aquí mismo a través de comentarios?

  13. Me parece una idea buenísima lo de la vista de pájaro. Yo por ejemplo, estuve en tratamiento en la seguridad social, y me gustaría saber cuáles son las diferencias principales de los diferentes tipos de centros y tratamientos.

  14. ¡Hola chicas!
    ¡Qué bien que os guste la idea! Lo de los tratamientos es un tema que claramente solo lo podemos abarcar así, entre todos, a base de experiencias. Creo que lo mejor será que escriba una entrada cortita y escribís comentarios a esa entrada, ¿ok? Por cierto, hemos creado una nueva categoría llamada “Tu opinión nos importa” en la que vamos a ir incluyendo esas entradas en las que pedimos explícitamente la colaboración del público. Para que no se pierdan vuestras contribuciones con el tiempo. Bueno, me pongo con la entrada.
    Besos,
    Violeta
    p.d.: Sara, he visto la entrada en tu blog. ¡Qué rapidez! ¡Gracias!

  15. A Sara:
    Se ve que sabes de lo que hablas. Conozco tu blog y te mando un fuerte abrazo. Ojalá todas consiguieran recuperar la normalidad como tu has hecho.
    Y respecto al “sectarismo de ABB”…. tú lo has dicho muy claro. Quisiera especialmente resaltar lo de que “te dejan marchar” cuando tú quieras. No estoy de acuerdo del todo contigo. Las terapias subvencionadas por el Seguro Escolar duran dos años al 100% y el tercer año parcialmente. Pues bien: eso es exactamente lo que procuran retenerte en las terapias… ¿Habías pensado eso alguna vez? Y después de esos años… no consigues desconectar del todo con ellos, porque se ha creado un vínculo extraño.
    Respecto a este tema del dinero, los que no lo tienen (aproximadamente 1.500 euros mensuales por el hospital de día) no se curan… y no conozco estadística de las becas que da la Fundación ABB (sin ánimo de lucro) Me gustaría conocer este dato. Lo que sí conozco es el caso de una chica/mujer que en la salita de espera nos hablaba de su temor a no poder costearse los gastos. Y la vimos salir sin solución…
    Pero estas cosas pasan en todos los sitios… Y no tienen solución.
    Un abrazo a tod@s y ánimo en vuestra lucha diaria contra esta enfermedad. ¡Se puede salir!

  16. Sí, los tratamientos son caros, y muchas personas no se los pueden costear y eso es una verdadera pena… ahí estoy totalmente de acuerdo contigo. Por eso habría que luchar por conseguir tratamientos buenos y públicos.

    Respecto a lo que dices del seguro escolar, los años y eso. Es cierto, el seguro te cubre tal y como dices los dos primeros años y luego sólo una parte. Lo que pasa es que para cuando es una parte los costes se han reducido muchísimo porque vas mucho menos.
    Es cierto que para cuando estás curada te cuesta abandonar el centro, se crean unos vínculos muy fuertes allí. Sin embargo, no son ellos los que te retienen, de hecho nadie se queda allí más tiempo del necesario. Al final te das cuenta de que se acabó, de que no necesitas más. Si no lo ves ya te ayudan ellos a verlo (y las compañeras que ya están de alta). Sin embargo hay algo muy normal en eso. El tratamiento es muy intenso y es mucho lo que cambias estando allí. La ruptura es muy gradual, y el irte del todo, el momento simbólico del alta, me recuerda a cuando dejas el colegio en el que has estado desde pequeña para pasar a la Universidad. Te da mucha pena, pero sabes que ha llegado el momento y lo único que te queda es un bonito recuerdo y mucho cariño.
    Un besote enorme y gracias!
    Sara*

  17. Ah, y respecto a lo que dices de que no puedes irte cuando quieras. Pues la verdad es que tengo muchísimas compañeras que abandonaron, muchas más de las que me gustaría… Cuando dices que te vas, sin haber terminado, intentan que no lo hagas. En parte porque no te vas bien, porque te queda mucho que mejorar y porque es la nefermedad la que te tira (y eso me parece perfecto) y en parte supongo que porque no quieren perder un cliente… qué le vamos a hacer, eso también ocurre, me imagino, aunque no me guste pensar que las cosas son así. Sin embargo, si dices que te vas, ellos no te retienen. En mi caso cuando intenté irme (muy al comienzo y porque pensé que no quería renunciar del todo a mi control sobre la comida) mis padres intentaron que no lo hiciera. Decidí quedarme (y me alegro) pero si hubiera estado realmente decidida hubiera bastado con no volver a entrar por la puerta, como hicieron muchas compañeras.
    Otro beso!
    Sara*

  18. ola!soy una chica de 17 años que tengo tambien este problema estoy llendo a una clinica por la seguridad social pero no me va muy bien y voy a empezar a ir al centro ABB y tngo dudas,yo estoy estudiando y me gustaria saber si el seguro escolar me cubre todo los gastos?,tambien me gustaria saber con que frecuencia se va a la clinica o si me quedaria ingresada para seguir los tratamientos..?
    Nose a ver si me puedes informar un poco
    besitos!!

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