Una forma de decir no

Traducción de este artículo aparecido en el periódico alemán Tagesspiegel el 3 de marzo de 2008.

De pronto la cajera del supermercado le parecía una amenaza. ¡Podría descubrir su mayor secreto! Por eso Petra Berger* desapareció de la tienda con los dulces en el bolso y sin pagar. Dinero tenía pero no habría soportado que la cajera la viera poner los dulces en la banda, pagar y llevárselos. No, ella no quiere tener nada que ver con la comida.

Petra Berger se ha hecho experta en secretismo a lo largo de los años. Cuando compartía piso escondía comida en su habitación. Se inventaba historias cuando le preguntaban por su figura o por sus comidas. Así ha podido esquivar la realidad durante años: que tiene una relación enfermiza con la comida. “La comida, sobre todo el azúcar, es para mí como una droga”, dice.